Xavi Molins
Xavi Molins
La ambulancia
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¿Por qué el Real Madrid tiene muchas más Champions League que el Barça?
Publicado el Miércoles 06-06-2018 - (2 comentarios)





Escribo estas líneas apenas unos días después de que el Madrid se haya alzado con su decimotercer título europeo.
Vaya por delante que soy barcelonista, pero sin duda, aún escribiendo desde el lado contrario, este post gustará más a merengues que a culés.

No puedo empezar de otra manera este escrito que felicitando a los campeones, ya que lo que han conseguido es algo digno de admiración. A los rivales, ante las gestas de nuestros adversarios, tan sólo nos queda congratularles e intentar aprender de ellos. Pero este último punto es muy difícil de aplicar, puesto que la razón por la que el Madrid tiene muchas más Champions que el Barça es algo demasiado profundo como para pensar que se puede aprender o estudiar como si de memorizar un libro se tratara.

Empiezo a desgranar mi teoría a partir de un dato revelador. Como sabes, y si sigues mi blog de forma más o menos regular, sabrás que soy un friki de las estadísticas y de los números ya que pienso que analizar la información detalladamente y prestar atención a datos que pasan inadvertidos es la clave para encontrar respuestas.
Y en este caso, también hay un dato crucial que me servirá para explicar la razón por la que el Barça tiene 5 Champions League y el Madrid 13.
La clave está en analizar el palmarés.
El Barça, en los 5 años que ha ganado la Champions League, también ha ganado la Liga. Es decir, la temporada que se ha alzado con el título europeo también ha ganado el torneo español, que podríamos decir que es el dato más fiable de cara a decidir qué equipo es mejor puesto que se basa en una regularidad que deja poco margen a la duda.
Las veces que el Barça ha ganado la Champions lo ha hecho porque era mejor que sus rivales. Y si valoramos las temporadas en que ganó el título más prestigioso, es fácil darse cuenta de que aquellos años el equipo catalán contaba una superioridad incontestable hacia el resto de competidores.
Los triunfos del Barça vienen dados por la consecuencia lógica de ser mejor que el contricante, por ser el resultado de una tangible superioridad sobre el adversario.

En el Real Madrid sucede justamente al contrario.
De los 13 años que ha ganado la Champions League, sólo en 3 de ellos ha ganado también la Liga. Es decir, en 10 ocasiones ha ganado el máximo título europeo sin haber sido el mejor ni tan siquiera en el torneo español.
Sin ir más lejos, este año, que se ha coronado como campeón internacional, a media Liga española ya había abandonado la carrera por el título porque el Barça le sacaba muchos puntos de ventaja. Y eso nos lleva a una sentencia irrefutable: el Real Madrid no necesita ser mejor que los rivales para ganar.
Aplíquese al fútbol pero aplíquese también a cualquier aspecto de la vida: una cosa es ser el mejor, y otra cosa muy diferente es ganar.

Para ser el mejor hay que tener más talento que los demás, hay que tener más conocimientos que los demás, hay que ser más constante que los demás, hay que tener más habilidades que los demás, hay que ser más efectivo que los demás…. y así hasta un sinfín de cualidades en las que se debe ser superior en cada una de las características de la disciplina en cuestión.

Para ganar, tan sólo hacen falta dos cosas: tener mentalidad ganadora y luchar. Y ahí es donde el Real Madrid es un claro exponente. Por eso, si hay una característica que define al equipo blanco es que gana muchos partidos en los últimos minutos… porque tiene ese aurea de equipo campeón que tiene una fe indestructible en su victoria y lucha hasta el final para conseguirla.
El Barça espera que llegue el triunfo como resultado previsible a su buen juego y a su superioridad. Se aferra a su talento y espera que eso sea la clave que haga que la victoria se decante de su lado.
El Madrid va a por la victoria sin importarle que el rival sea mejor y confía en su competitividad más que en su buen hacer.

El Barça de la época moderna es mucho mejor que el Real Madrid y lo corroboran las 15 ligas ganadas de las últimas 28 por sólo 8 de los blancos, pero en cambio en el mismo periodo ha conquistado 5 Champions y los merengues 7.

Por otra parte, y de manera curiosa, los dos jugadores que están marcando esta época son una buen reflejo de lo que estoy explicando: Messi es sin duda el mejor. Lo es porque tiene un talento que está a años luz del de cualquier otro. Tiene más habilidades y es superior al resto de futbolistas del planeta por una calidad innata que lo hace insuperable.
Sin embargo, lo que ha llevado a Cristiano al lugar en el que está no tiene nada que ver ni con su talento, ni con sus habilidades ni con su calidad. Tiene que ver con su afán de lucha, con su mentalidad competitiva, con su potencia conseguida a partir de un espíritu de sacrificio envidiable, con sus ganas de ganar, con su actitud.
Son dos mentalidades diferentes.
Y, al fin y al cabo, son dos maneras de enfocar la vida.

El gran conflicto por mi parte reside en constatar de una manera fehaciente las razones por las que soy barcelonista, y ser valiente para reconocer que exiten razones por las que debería ser del Real Madrid.

Soy del Barça porque el futbol tiene mucho de emocional y poco de racional. Soy del Barça porque es el club de la ciudad en la que he nacido, me he criado y he vivido. Porque habita en mí el impagable e imborrable recuerdo de mi padre llevándome al campo. Porque la mayoría de mi entorno es del Barça y yo quiero pertenecer a mi entorno. Porque el Barça es más que un club al llevar consigo un sentimiento que poco tiene que ver con un deporte y mucho con sentirse parte de una cultura y de una sociedad. Porque el Barça, aunque algunos traten de desvincular política y deporte, siempre representará un espacio en el que reivindicar el catalanismo cuando fuera de los campos de fúltbol sea difícil hacerlo.
Soy el Barça, en definitiva, porque un conjunto de sentimientos y emociones me unen inevitablemente a unos colores.

Pero si de alguna manera eliminara cualquier razón romántica y dejara a un lado todo lo que va ligado a motivos afectivos, seguramente mi club sería el Real Madrid.
Porque mi manera de ser y mi mentalidad es muy similar a la del club blanco y me siento muy identificado con su forma de afrontar los objetivos a conseguir.
Porque yo, tampoco necesito ser mejor que nadie. No me motiva medirme con los demás, no quiero superar a los otros, no me quita el sueño que haya personas que sean mejores.
Yo sólo quiero ganar. Sólo quiero conseguir mis objetivos.
Seguramente es la opción que escogemos los que no tenemos ningún talento innato, los que nacimos sin ninguna característica o habilidad que nos haga especiales.
Como no tenemos unas capacidades que nos hagan destacar, lo fiamos todo a nuestra mentalidad, a nuestra actitud, a nuestra fe en nuestras posibilidades.
No queremos ser mejores que nadie, porque sólo competimos contra nosotros mismos.

Hace muchos años que me di cuenta de que los mejores no tienen porque ser los que ganan. Me percaté cuando vi que había escritores muy buenos que no vivían de sus obras.
En cambio yo, con mucho menos talento, vendía muchísimos ejemplares de cada uno de mis libros e incluso podía vivir de ellos.

Los buenos escritores crean obras notables, pero la mayoría de ellas no salen de los cajones de su escritorio. Como el Barça, lo fian todo a su talento y esperan que eso sea suficiente para triunfar. Lo apuestan todo a la carta de su calidad como escritores pensando en que eso es suficiente para que el triunfo venga por sí mismo.

En cambio, por mi parte, sin escribir libros tan geniales, nunca he esperado a que la victoria viniera. Me lancé a autopublicar mis obras sin confiar en que una editorial se fijara en mí. Llamé a la puerta de infinidad de librerías para convencerles de que vendieran mis libros. He hablado directamente con las imprentas, he realizado crowfundings para financiar mis obras y me he formado en publicidad y marketing para difundirlas.
Como el Madrid, he salido a buscar la victoria sin importarme no ser el mejor de los escritores, confiando en mis posibilidades y con una actitud que me hacía superar un obstáculo tras otro.
Hay infinidad de escritores mucho mejores que yo… pero sus obras nadie las lee y no venden miles de ejemplares como en mi caso.

Todo en mi vida se rige por ese principio, el de no darme por vencido a pesar de que las situaciones parezcan complicadas, aunque haya gente que sea mejor que yo, aunque esté falto de cualidades y talento.
Podríamos hacer un juego de palabras y decir que es la ley del máximo esfuerzo.

Por eso, cada vez que veo al Real Madrid ganar una Champions League, para mitigar el intenso dolor que eso me produce me reconforto a mí mismo dando gracias a que existe esta ley que beneficia a mi eterno rival futbolístico, pero que también me beneficia a mí. Esa ley que me permite levantarme por las mañanas sin ningún tipo de complejo sabiendo que vivo en un mundo lleno de oportunidades porque no siempre ganan los mejores.



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2 Comentarios
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8/06/2018 - Carme Corretge Ochando
Me encanta porque llevas al extremo los conceptos, los simplificas, y eso hace que se entiendan con facilidad.
Igual no eres el mejor escritor... pero tienes talento, sabes transmitir tus pensamientos a través de ejemplos
que entendemos todos. Eso es talento.
Talento y actitud van de la mano. Al final sólo triunfan los que tienen ambos. Un petó!
8/06/2018 - Xavi
Gracias Carme!

 
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